viernes, 30 de diciembre de 2011


Y qué culpa tengo yo si tu recuerdo se herrumbra?
Si se vuelve chiquitito, de hojalata.
Cascarita madura.

Mariposa herida por el sol:
Cuántas primaveras pasaron ya?
Si solo vivis un dia...
Soy yo, la que te confundo, siempre, con otra?
Sos vos la que me engaña, distinta?
o es Él –el tiempo- que todo lo bifurca, lo achica?
La telaraña abierta de la herida.
Se enrosca, se apelmaza, se vuelve muchedumbre
De días,
De horas
Insepultas.
De chicle, de moscas,
De ojos girando locos
en el fango de la noche.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Y hacer…de tus ojos, luna.
Y de tu boca, cañaveral*
Y de los zumbidos de los mosquitos en la oreja, mi mejor forma de despertar.

Abrirme, como ventana rueca en la mañana
Y que me salten pájaros dentro.


Que no me falte nada, aquí, incompleta.
A medio sanar.
Con las uñas clavadas en tu puerta, maíz nocturno, pidiéndote más


La tierra….la tierra no se va a quedar quieta,
Siento que algo está por estallar.
Quizás el corazón terrible de las desapariciones
O el color del mundo borrándose, no lo sé.


Es tiempo de arreglar la bicicleta,
De lustrar tanto proverbio
Y salir a andar.


No querer ser más:
La niña que se esconde,
La linterna, en el bosque, temblorosa
O la cama desecha por la mitad.

*Ricardo Montaner: la puta que te parió.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿ O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra "tertulia", y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta . Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde esta tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.

-Clarice Lispector

miércoles, 21 de diciembre de 2011


Mi poema favorito publicado en una antología 








Muerte y No 


Yo no quiero hablar en pasado,
mirarme en tus ojos es saber que he muerto. 

Mirarme al espejo es morir otra vez,
pero de espanto. 

Como si la piel fuera un insulto y mi cuerpo… ¿qué identidad tiene?, 

Esta forma de ti que es tan siniestra,
esta ausencia que no se atreve a anunciarse, 
la canción en derredor de lo que calla.

Me sobrevuelo a cada rato,
para comprobar que ya no estás conmigo 
¿es que soy yo esa que yace ahi recortada, llena de alfileres olvidados? 

El viento enhebra mi cuerpo,
junto a otros los engarza en un collar animal. 

Febril ofrenda. 
Castigo. 

¿Como evitar que mi cabeza se caiga para algún costado en las auto-matrices? 


Si era tu hombro, 
su nido, 
si era mi nudo, 
tu llanto, 

¿y por que mis pies de repente son tan cóncavos? 
¿ y que es este tren de sombra que mastica mis pasos? 

Siento las voces como tambores, 
estertores de mi sed férrea, 
coagulando el silencio,
queriéndome selva. 

Pero la oscuridad es tan cotidiana que ya ni la recuerdo. 
Y la noche, ¿que más, que menos?. 

Si la resonancia de tus latidos es de un color tan prohibido que ya no he de retratarla. 

Que me despierte viva por haber encontrado tu olor en la impiadosa esquina de algún sueño, no trasluce acaso que estés esperándome. 

Estas perdido,
como una botella tosiendo en la alcantarilla.

Resorte caliente 
que se aprisiona en mi pecho 
para que nunca sea para siempre. 


El amor es así,
excepcional,
como la muerte.

jueves, 15 de diciembre de 2011




El amor es una cosa rota, 
que el deseo une y desune a su antojo,
pero es una cosa rota, no lo olviden,
ro-ta

martes, 13 de diciembre de 2011

Oh, crap!


"¿Pero por qué la verdad engendra odio (Cicerón) si se ama la vida feliz, que no es sino el gozo de la verdad?
Simplemente porque la verdad es tan amada que, quienes aman otra cosa, querrían que lo que aman fuera la verdad; y como no quieren ser engañados, rehúsan admitir que se han equivocado.
 Por consiguiente, odian la verdad a causa de eso que aman como si fuera la verdad.  La aman cuando brilla, la odian cuando refuta. En efecto, como no quieren ser engañados y quieren engañar, la aman cuando revela y la odian cuando los revela a ellos."


(San Agustín, Confesiones).

domingo, 11 de diciembre de 2011

Coming back to life 

viste cuando volvés a escuchar una canción vieja -por eso amo la radio, sin ella no me toparía con estos fantasmas cancionales de vez en cuando- pero que define tu último mes, o bien: toda tu vida? bueno, eso.

Where were you when I was burned and broken
While the days slipped by from my window watching
Where were you when I was hurt and helpless
Because the things you say and the things you do surround me
While you were hanging yourself on someone else's words
Dying to believe in what you heard
I was staring straight into the shining sun

Lost in thought and lost in time
While the seeds of lifeand the seeds of change were planted
Outside the rain fell dark and slow
While I pondered on this dangerous but irresistible pastime
I took a heavenly ride through our silence
I knew the moment had arrived
For killing the past and coming back to life

I took a heavenly ride through our silence
I knew the waiting had been gone*
And headed straight..into the shining sun


* es curioso el hecho de no saber si decia "begun" o "been gone", los giles que suben las letras pusieron "begun" para que la cancion les funcione para esperar al/a flaco/a que se les fue o que no le da bola aún. pero, no, dice BEEN GONE -y me funciona a mí-:) 

domingo, 4 de diciembre de 2011

AFTER SUCH PLEASURES  


Esta noche, buscando tu boca en otra boca, casi creyéndolo, porque así de ciego es este río que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados, qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor sabiendo que el placer es ese esclavo innoble que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo. Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni esperanza. Solo en mi casa abierta sobre el puerto otra vez empezar a quererte, otra vez encontrarte en el café de la mañana sin que tanta cosa irrenunciable hubiera sucedido.Y no tener que acordarme de este olvido que sube para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos y no dejarme más que una ventana sin estrellas.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Dínamo Danzas  



A horitas de bailar por primera vez en un escenario con ellas: 

 Comparto mi testimonio que cada una tuvo que escribir para "desnudarse" al entrar al grupo y narrar un poco que fue lo que la trajo allí, porque bailar no se trata de "decorar" el espacio, ni es un recurso para las demás artes: "la danza es la vida en un nivel superior"


A ver, recapitulémosme. Sobre mi nacimiento, digamos simplemente que un día el mundo, por fin, estuvo preparado para mi: nací una madrugada de marzo, exactamente 1 año después de que muriera mi “hermanito” que solo tenia 3 dias de vida, se llamaba Alexis, de ahí mi segundo nombre: Alexia. Está esa historia de que el médico al yo nacer dijo: “es sana, pero esta muy loca” porque gritaba mucho -¿como si hubiera estado encerrada hace 9 meses quizá?- y, esta otra de que, cuando mi mama me fue a buscar a la nursery no me encontró, -me habían separado de los demás bebés porque hacía mucho ruido y los despertaba-. Y si! ¡Mirá si el primer dia de mi vida me la voy a pasar durmiendo! De mi infancia recuerdo un olor, un color y un sonido: pasto mojado, el amarillo y la risa. Creo que mi mayor intento  por negar la realidad estuvo precisamente allí, en la infancia: hablaba en un idioma inventado por mi misma, bailaba desnuda por ahí, hacia perfumes con las flores del jardín de mi abuelo, era todos los días un animal distinto, dibujaba siempre el cielo en el mar y el mar en el cielo y el sol nunca estaba separado de la luna. Mi cuento favorito era la Sirenita (porque era una tragedia y porque si había una cosa que yo quería hacer en la vida era vivir en el mar, en la paz y la magia de ese mundo subterráneo y libre) y padecía de fobia a las monjas (cosa que hasta hoy sigue ocurriéndome, si: me cambio de vereda si una pasa, no tengo idea de porqué) Hay quienes dicen que escribía antes de aprender a leer, yo no lo creo. Pero lo que si es verdad, porque lo recuerdo, es que faltaba por lo menos dos veces por semana al colegio para escribir en mi cuaderno. Eran historias fantásticas con ilustraciones, todavía lo conservo. Apenas terminaba un cuaderno inauguraba otro y así fue como quizás empecé a entender que la realidad estaba ahí: en lo imaginario. Creo que de todos mis hobbys la escritura fue el que más perduró, hice ballet, teatro, handball, hockey, piano, natación (llegue a hipocampo, nada más. Pero, ¡para mi era todo un honor!, porque creía que llegar a ese nivel te habilitaba a andar en hipocampo por el mar - despues en biologia me enteré que medían 5 cm de largo y creo que esa fue mi primera frustacion), estudie 6 años dibujo y pintura en un instituto donde la profesora decía que “éramos pintores renacentistas porque copiábamos”, supongo que algo habré aprendido, me dieron un título pero como me diría un profesor años más tarde: “lo que tenés que aprender a copiar es tu mente”. Socialmente fui siempre un bicho raro, tan raro que ni a los demás bichos raros parecía caerles bien. Pero creo que, más alla de eso, la gente me recuerda como una persona lúdica porque siempre buscaba cualquier ocasión para divertirme y hacer reír a los demás con algo absurdo. Creo que todos esos intentos por reinventar mi inocencia cada día eran una manifestación de algo más oscuro: había madurado demasiado rápido. La separación de mis padres y una relación medio perversa con mi padrastro me obligaron a crecer y perder ese lente de fantasía con el que miraba la vida. Adopté otro: el de la melancolía. Fue la época en la que mas escribi y en la que comencé a interesarme por la filosofía. Gané un par de olimpiadas, me fui a mar del plata, conocí mas bichos raros como yo, me enamoré de un chico que le tenía miedo al sol, me escapé de la casa de mis padres: cosas que todo el mundo alguna vez hace en la vida, si lo necesita, no? Pero ¿saben que? Nunca pude escapar de mí. Me sobrevuelo constantemente, mis poemas siempre de alguna u otra manera hablan de mi, tiendo a buscarme en las pupilas de la gente con la que hablo, veo al amor como una forma de estar en el otro para descansar un poco de mí misma. La escritura es aún un arte demasiado intelectual. De ahí que elija la danza: Es un espacio de encuentro, de reconocimiento de mi propio cuerpo del que siempre tuve mucha curiosidad, de dejar explotar esa energía que tenemos guardada, en una forma bella. Y es increíble como sin decir una palabra se puede decir tanto. Por fin un arte en la que “¡no hay que pensar!”- me dije-. Claro que hay que pensar pero una vez que uno incorpora y forja esa voz que dirige el movimiento la cosa es más sutil, mas espontánea.  Fui un par de meses a un taller por mi casa y me maravillé, la profesora me agarro aparte y me dijo si no quería dedicarme realmente a eso viniendo más horas, haciendo clásico aparte, que era muy expresiva y que “tenia el cuerpo justo para eso”, yo no le creí demasiado, pero sobre todo, empezaba la facultad y no sabia distribuir mis tiempos para poder hacerlo. Pero con Dínamo es, sin duda diferente, me siento mas libre y a la vez muy bien acompañada.  Cada una de nosotras es un ánfora de infinitos significados que resuenan con los de otra, como si todas fuéramos cuerdas de un gran instrumento vivo. Despertó cosas que no sabia que tenia, hizo que dejara un poema para ponerme  a bailar como loca en el piso.  Recuerdo un amigo que me dijo, al contándole que andaba estudiando: “ah, estudias biotecnología y para aliviarte la existencia estudias filosofía? Ja ja!” Claro!, ingenua yo que creía que por seguir otra carrera (humanística) para descansar de la otra (científica) iba a compensar mi voracidad por el conocimiento y equilibrar mi espíritu. Lo primero creo que si pero lo segundo: Las bolas! (si me lo permiten). Filo dejo de ser un hobby para convertirse en una pasión y casi diría, en mi vida. Pero es en todo caso, una vida intelectual que no me libera del todo. Yo soy, después de todo, esto: un cuerpo y una voz. El alma esta demasiado vestida, como decía Caeiro. Y creo que la única forma de desnudarnos es mediante el arte. El arte es lo único que nos salva, que nos une, esta inmerso en nuestra más intima humanidad. Como decía dan Frank en Bohemios, “el artista carece de profesión, pintar o escribir (o bailar) no responde a una cuestión de oficio, se trata de una respiración”.

y encima somos 9, como las musas.

Así salió en el Teatro Astral este domingo: 

y así en el Teatro Maipú: 

viernes, 4 de noviembre de 2011

Bastante claro, creo.  

La Maga no sabía que mis besos eran como ojos que empezaban a abrirse más allá de ella, y que yo andaba como salido, volcado en otra figura del mundo, piloto vertiginoso en una proa negra que cortaba el agua del tiempo y la negaba.

    En esos días del cincuenta y tantos empecé a sentirme como acorralado entre la Maga y una noción diferente de lo que hubiera tenido que ocurrir. Era idiota sublevarse contra el mundo Maga y el mundo Rocamadour, cuando todo me decía que apenas recobrara la independencia dejaría de sentirme libre. Hipócrita como pocos, me molestaba un espionaje a la altura de mi piel, de mis piernas, de mi manera de gozar con la Maga, de mis tentativas de papagayo en la jaula leyendo a Kierkegaard a través de los barrotes, y creo que por sobre todo me molestaba que la Maga no tuviera conciencia de ser mi testigo y que al contrario estuviera convencida de mi soberana autarquía; pero no, lo que verdaderamente me exasperaba era saber que nunca volvería a estar tan cerca de mi libertad como en esos días en que me sentía acorralado por el mundo Maga, y que la ansiedad por liberarme era una admisión de derrota. 
Leer Rayuela es siempre mucho más efectivo para entenderte - y divertido además- que agarrar y llamarte por teléfono de una buena vez a ver qué rayos pasa:


desencuentro


La tragedia es la vida en primer plano;
la comedia, la vida en plano general.
Charlie Chaplin


De repente, enmudeciste.
No supe nada más de vos. Te sustrajiste de mí, en una evanescencia torpe. Te ocultaste, pero mal. Se te veía el vestido detrás del sofá. Yo te llamé, y vos no respondías. Qué artilugio tonto. Te busqué, te grité, te pedí. Me enredé en tu silencio semanas. Vos mirabas de lejos, de reojo. Te quise explicar, traté de entenderte, te hablé mientras aparentabas no estar. Y al final, me hinché las pelotas y te mandé a la mierda. Costó, porque aun en ese punto te hacías la que no escuchabas. Después, pasamos el final, cada uno del otro lado del otro. Y luego de insultarte de numerosas y coloridas maneras, bueno....


Sí, me gusta contar las cenizas; ¿y qué?

Nunca sabré qué pasó. Si fui yo, si dije algo errado, si fui muy petiso o no lo suficientemente alto, si estaba sucio, si hablé mucho, si hablé poco, si no te gustó un lunar, si mi imagen no correspondía con mi realidad, si te aburrí, si te enamoraste y te dio miedo, si olía mal, si fuiste vos, si simplemente estabas loca, o eras estúpida, si conociste a otro, si un auto pisó a tu perro y entristeciste y pusiste toda tu vida en tela de juicio y dicidiste hacerte hare krishna, si tuviste celos de mis rulos, si mis ideas estéticas te jodieron, si alguien que me detesta obtuvo información comprometida sobre vos y te manipula, si te llamó un ex y lo fuiste a ver, si te recordé a un ex, si te recordé a un nabo, si no te recordé a nada y te olvidaste de mí por completo, o te olvidaste solo de mi número de telefono y no me podés llamar, si te diste un golpe en la cabeza y quedaste amnésica, si te golpeaste la cabeza por boluda, y no te pasó nada pero por algún motivo religioso pensaste que yo tuve la culpa, y me defenestraste, si sos forra, y generás ilusiones en otros para joder nomás, si yo tenía mal aliento,si dejé poca propina, si no te gustó el bar, si yo me parecía mucho a un cantante snob, si tenía la bragueta baja, si alguien te dijo mentiras sobre mí, o peor, si alguien te dijo verdades sobre mí, o creíste que mi plan era doparte y sacarte fotos disfrazada de empanada para ridiculizarte en un blog, o si calculaste que vivimos demasiado lejos y que nuestra relación sería una tortura, o quizá descubriste que vivo con una mujer hermosa, o creíste que la mujer hermosa con la que vivo es bruja, y haría un hechizo que te transformaría en besugo, o tu padre en una actitud retro capuleto, te prohibió verme, o si realmente tomaste en serio ese chisme que me acusa de vampiro succionador de sangre (fue solo una vez), si escuchaste las voces difamatorias de mis ex, si fui tal vez demasiado cínico o irónico, o te cayó mal que me hubiese puesto tan triste cuando me enteré que había muerto Peña, o si fui feo



o estaba mal afeitado, o por algún azar leiste mis pensamientos y te asustaron, o porque se me notó en la cara que me pareciste muy petisa, o mi mueca fue muy evidente cuando me percaté de tu diente torcido, o si mi dentadura en estado de putrefacción te causó impresión, o si mi celular te pareció muy lindo y te dio una intolerable envidia, o si algún oráculo te dijo que debías alejarte de mí o caso contrario Macri ganaría las elecciones, o si te pareció que no estabas a la altura (no solo por ser petisa, claro) o arremetieron contra vos tempestades metafísicas, o el libro que te presté resultó tentador y consideraste robarmelo, o en una de esas porque sos sádica, y te gusta provocar sufrimiento, o tal vez



me dijiste algo muy importante, algo trascendental para vos, y yo no entendí o no escuché - quien sabe tal vez justo pasó un auto o maulló un gato o estornudé - vos te ofendiste porque no repliqué nada, o tal vez cuando hablamos de literatura ofendí alguno de tus escritores predilectos, o malinterpreté un texto tuyo, o fue muy patente en mí la cara de "esta mina no tiene idea de nada", o mi aversión por la catarsis (en el sentido de, en lugar de literatura, ser una estafa) averió tu sensibilidad, ¿o porque critiqué los blogs de amiguitos que se dejan firmas los unos a los otros con epítetos como "patético" o "infrahumano"?, o porque tengo muy poca tolerancia a la cortesía, que en tu modo de ejercerla se volvía tan pronto hipocresía, o puede ser que una secta de monos te haya secuestrado, o un ejército de enanos cebados te retengan para sacrificarte en yo que sé cuál será el proximo ritual que celebren, o quizá el gran cuñado te tiene muy preocupada, o no salís de tu casa, ni abrís la boca por temor a la gripe A, o por un trastorno de la personalidad crees que sos otra persona, probablemente Leo García, o andá a saber, te dio un repentino pánico a los semáforos (viste transformers y crees que todo puede volverse un insecto metálico), o



te embarazaste y te da verguenza, o engordaste y te da verguenza, o perdiste la facultad de pronunciar las eses, y te da verguenza, o estás haciendo la cola para entrar en el próximo gran hermano, o estas entrenando para competir en las próximas olimpíadas, o estas esperando en tu casa, haciendo guardia junto al teléfono, a ver si te llama Julián Weich y te ganás un electrodoméstico, o tuviste tu debut anal y ni podés caminar, o te practicaste una auto-lobotomía y no quedó del todo bien, o estas haciendo campaña para deportar a Laport, o metiste los dedos en el enchufe y te quedó un afro que no querés compartir con la sociedad, o leíste el Código Da Vinci y quedaste impactada ya sea por tremenda confabulación religiosa, o por la sarta de gansadas que el paparulo del autor logra concatenar, o viste kung fu en un canal retro, y te inspiraste y saliste a recorrer el mundo a pata, o tenés mucho olor a pata y te da pudor tener encuentros sociales, o sos una superheroína que combate el crimen por las noches y no querés comprometerme, o tuviste pesadillas con codornices y Chiche Geldblung e interpretaste que era una codificación de que tenías que callarte de repente, o te entregaste de lleno al yogurt y ahora no podés salir del baño, o una de esas pasa nada más


que sos mala,
aunque también puede ser que consideres que yo soy malo, o más bien la reencarnación de Yago, o de Jack el destripador, o de Atila, o Judas, o Jacobo Winograd, o quizá un mago el fin de semana arrojó un hechizo sobre vos donde te convoca a comportarte como un asno, y ahora dediques todos tus esfuerzos a ahorrar dinero para comprar un asnomóvil, o te defraudó tu religión, sea cual fuese, y te convertiste al budismo, o al boludismo, o tenés algún tipo de devoción kirchnerista y oíste por ahí que decapito y meriendo ojos de kirchneristas, o un súcubo nocturno succionó tu alma y ahora sos un gólem que camina las calles frías del invierno porteño, o fuiste abducida por los alienígenas, que prolijamente dejaron un doble tuyo entrenado en comportarse como pavo, o bailabas lambada entrenando para el próximo "bailando por un sueño" y en un mal movimiento te esguinzaste una neurona, o viste mucho Lost o Lynch



y se te dió por practicar el suspenso, o no sé, a veces se me da por pensar que te gustan los jueguitos super estúpidos que habrás probablemente sacado de la cosmopolitan, o quizá esté siendo injusto, y te haya pasado algo grave, lo más grave, lo inefable, y tu conducta sea coherente con la de alguien que lidia con lo inenarrable, allí donde no hay más habla, pero más bien me parece más probable que todo se dirima en el altar más sublime de la idiotez humana, o sino capaz que te fuiste de tour con un grupo de tap, o hacés méritos para entrar en el guiness en el rubro "paparula del año", o sos espía internacional y ya me robaste todos los secretos que necesitabas, o sos asesina serial, o comiste muchos cereales y estás hinchada y con flatulencias, o te extraditaron al congo belga y ahora te dedicas a plantar rabanos, o una secta de 7 enanos despechados te raptó y te obligan entre todos a fingir que sos Blancanieves, o por un accidente manipulanado energía nuclear te volviste radioactiva, te creció un segundo ombligo, y todo lo que está a menos de 15 metros en derredor tuyo se torna inmediatemente en tonto, o te afectó mucho la muerte de Michael Jackson y no podés dejar de hacer el pasito para atrás en una suerte de chiripiorca autista, o sólo te gusta hacer de vos un misterio, y prender al otro con tu ausencia, y forzarlo al imperativo de escribir textos largos para exorcizar la incertidumbre de una repentina - y bastante torpe - distancia.


O bueno, algo parecido, o semejante, o simétrico, o complementario a algo de todo lo que el silencio deliró en mí.



No sé, no sé. Tal vez fue un poco de todo eso, o nada. Esas cosas siempre se me escapan. La clave del enigma, el motivo del tapiz, el sentido de persistir entre los días, el objeto de que alguien empeñe todas sus fichas con tanta vehemencia en ser un idiota.




(texto abandonado, por lindar con el infinito)


http://infimosurbanos.blogspot.com/2009/07/desencuentro-draft-manana-lo-sigo.html





                                                           

jueves, 27 de octubre de 2011

Y que le queda a la noche


Mas que pendular?


pendular


Por toda la noche


Por todo mi cuerpo


Por la herida. 




Barco que se me mece en los mares de los ojos de los tigres


Ríspidos como portales


Ausentes como la vida. 




Y yo no soy quien para elegir la esquina en donde he de morir,


Soy apenas la fútil equilibrista  


Que ensaya gestos de rutina 


-como versos-


Para una tumba, 


ese jurado tan atroz.     

miércoles, 26 de octubre de 2011

Tengo esta imagen de mi:
Yo, frente a una casacada infinita de libros que con violencia se caen de sus estantes, mientras desesperada intento reponerlos y vuelven, otra vez, a caer golpeandome en la cara, sin parar.   

martes, 11 de octubre de 2011

lunes, 5 de septiembre de 2011

jueves, 1 de septiembre de 2011

Descenso

Y es la vida siempre vertical, demorando tumbas.

Inútil algo más que este caminar entre arenas movedizas
Que esta tristeza como agua de pozo
Voraginándome,
Al descenso.

Bajo los peldaños de una escalera dispar: 
un paso: el amor, otro paso: la muerte. 
Y soy solo eso:
Figurita soñada de la noche.

Porque nunca se acabará, porque aun cuando se acabe:
habrá más, cada vez más que desenterrar.

No quiero más este lenguaje de señas con la sombra
Todo este naufragio bajo las uñas

Quiero un amor sano, una cama limpia
Que mis gestos disten un poco más de los de una niña.
Quiero todo eso y sin embargo no hago nada
Me quedo acá, y el acá es mi ventana:
Visión desordenada de todas las vidas.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Y ya sé que te molesta que siempre vuelque el fernet en las fiestas o que rompa algo –casi siempre de vidrio, y lleno de cosas-, pero por eso voy a terminar como doña beth? Que todavia guarda la margarita que nos regalaste a los 15 en el ultimo cajón del baño, ya sin pétalos –de tantos me quiere no me quiere los jardines han sustituido a la Cosmopolitan-, ni hojas, ni lo amarillo del centro, sino que apenas ensaya el gesto que teníamos cuando nos la diste. Y ya sé que estoy mal, y que no esta bien vomitar los morrones del desayuno en el bidet, pero por eso voy a terminar como doña beth? Ella espera a que ese día vuelva a pasar: la dócil cristalería de los aniversarios. Y se queda barnizando flamencos toda la tarde en el balcón. 

domingo, 10 de julio de 2011

sábado, 25 de junio de 2011

Misunderstood


«Pero la gran poesía, ¿cuándo no es una cuestión de las cosas últimas?...»
—Carta a Gleb Struve de Celan, 29 de enero de 1959—
     

Supongo que no es algo noble prostituir la angustia en el texto. Algunos llaman a eso: poesía. Yo creo que tal cosa vendría a ser en todo caso algo así como un reality show de la literatura. La angustia no es poética, el dolor no es poético, el amor no es poético, solo es poética la poesía, que es lo que hace creer que esas cosas pueden ser poéticas. Me parece urgente remover esta concepción (y otras) de la poesía como arte de la catarsis o de incomprensible soliloquio: es cierto, los poetas dicen muchas mentiras. Y si, de eso se trata. Pero de mentir bien, casi como si fuera una verdad: escondiendo pistas en el imaginario del lector, apenas nombrando, de forma que lo que realmente importante esté en lo que no se dice pero germina: en lo agujereado. Algunos “poetas”, en cambio, parecieran mentir diciendo que están mintiendo. Y este es el barroquismo que denuncio porque traiciona la concepción que, al menos yo tengo de la poesía como “arte de lo indecible” y de lo sutil.
 Se buscará desmitificar algunas cuestiones como ésta que abarcan desde la identidad la poesía al  arquetipo que se tiene del poeta. Transversalmente, es el propósito reivindicar la importancia de la poesía como néctar de la literatura, como sistema indispensable y concomitante de todo tipo de construcción estético-literaria.
Comencemos por la distinción ficción vs poesía. ¿Es posible hacer ficción sin poesía? Particularmente considero que la poesía es la máxima de las ficciones pero es cierto que un relato no necesita ser excesivamente poético para deslindar al lector de la realidad. Bueno, yo creo que ahí donde está fallando la literatura de hoy es precisamente en este punto: se reproducen como una plaga cardúmenes (porque van en la misma dirección) de relatos aburridamente verosímiles, comunes, sin vuelo alguno: me refiero no solo a los best sellers, sino a algunos escritores abnegados que creen que ya no se puede hacer poesía sino que lo importante hoy es “contar una buena historia”. Sin embargo, parece ser que estos textos como ficción funcionan y la gente los sigue leyendo. No se muy bien que se puede hacer al respecto, o si es que es necesario hacer algo al respecto. Pero personalmente lo que puedo hacer es negarme considerar que un texto sin poesía pueda considerarse literario. No se trata de elitismo, ya que el espacio de la poesía es un espacio libre y versátil donde pueden confluir todo tipo de temáticas. Se trata de marcar que la literatura en esta dirección está fallando, y la ausencia de poesía es, creo, una de las principales razones. No se trata de una ausencia accidental, se ha forjado esta visión de relegar a la poesía a un sótano, a algo secreto e intocable. Lo es. Pero es, además, una esencia que opera constantemente en el arte. 
Primero ¿qué es esto de “sin poesía” o “con poesía”? vamos a explicarlo un poco –y como no puede ser de otra forma sino este texto se mentiría así mismo, y solo los buenos textos hacen eso- con poesía. Todo texto tiene un ritmo, tiene una direccionalidad, tiene un centro, es si se quiere: un cuerpo. ¿Cómo se anima un cuerpo? Como se anima cualquier cuerpo: con una voz que dirija el movimiento. En este caso, el movimiento lo impone el texto mismo (su historia, las trampas que el autor urda en ella) y la poesía es la voz que baila entre las letras.  Es el señuelo que lleva al lector por su sinuosa arquitectura. En algunos casos podemos detener al mundo fuera de él, y sentir que todo sucede como si fuera música. Esa sensación es causa de un renunciamiento, de una entrega que, si dependiera exclusivamente de la voluntad del lector, muchos desistirían en su intento. ¿Qué desligó entonces nuestra resistencia? Antes de empezar a leer, el texto era tan solo un objeto más de la galería de lo real, ajeno a nuestra percepción; ahora, participando de el pareciera ser que fuerzas vivas operan entre él y nosotros. Luego, una vez interpretado pasa a ser un sujeto, un mundo que habla dentro nuestro. ¿qué paso? Lo exterior se ha vuelto interior. Algo tuvo que haber mediado ese pasaje: es la poesía. La poesía en cualquier obra (y esto es : cualquier cosa que pida una forma y pueda soportar un escenario) es una protuberancia que llama a algo detrás de la trama, que parece imperceptible, es el sedante de los buenos textos, es la caricia de la palabra. La poesía coagula, da síntesis a la obra de arte.  Es el instante beatifico, en el que el cuadro borra a la idea, es lo que queda cuando todo ha sido dicho. Es un secuestro por el Leteo: No sabemos decir ni recordar que ha sucedido, pero sin duda ahora no somos los mismos que antes. Si, leer es una experiencia metafísica.
Ahora bien, ¿esto significa que la poesía es tan sólo un recurso literario? No. Sería un vano derroche de hermetismo decir que la poesía se circunscribe al verso (aunque para mí y para Pessoa sea su mejor microocosmos), ni mucho menos a la literatura. Sin duda vive en muchos recintos del arte, y hasta en las más remotas esquinas de lo que no es considerado arte. Pero que esté presente en diversos géneros no implica que sea un recurso. La poesía no es una herramienta para que las ideas suenen más bonitas, no: no se trata de publicidad. La magia no surge de la combinación decorativa de términos felices, (porque creemos tienen algo que ver uno con otro por la sensación que resumen), sino de la comunión entre independencias. Y por esto, no se trata solamente de estética: No es, simplemente el medio que ayuda al escritor a atrapar al lector. La poesía es una flor que grita desde el fondo de una tumba. Es la voz de lo muerto (lo olvidado, lo amordazado) entre lo vivo. Es siempre un constante preguntar -por qué- con la boca llena de espinas.
Lo que creo que sucede, (y no ahora sino ya, en la antigüedad: el origen de la literatura no es literario, es oral) es que justamente por esa música, por esa conversación interna que mediante la lectura se inicia, por ese “querer pronunciar, (como si fueran gemas a punto de desaparecer y que sabemos: ya no se repetirán), cada palabra que leemos”, por ese “no poder borrar ciertas frases de la memoria” la poesía es utilizada como un eficaz medio de transformación: social, cultural, política, etc. Esto no es un cliché de nuestros días, está esta idea del poeta ya en Hölderlin como “voz del pueblo” y si, en parte es cierto. Todo artista trae consigo la marca de su época y de su pueblo (o bien, hasta la anticipa: Orwell, Kafka), esto es aun su identidad, pero la idea es forjar otra, es, tal como para los filósofos “crear conceptos nuevos” .Así, en un buen poema se han creado sentidos poéticos sumamente interesantes: No conozco una descripción mejor del desvanecimiento del amor como la de fuego fatuo (Pizarnik), ni un retrato mas vivo de la Bolsa durante el crack de los 30 comouna pirámide de musgo  (Lorca).
             Está todo bien, pero no debemos olvidar una cosa: a la poesía no le importa nada de nada todo esto.  La poesía no es historia ilustrada. La poesía es una realidad en si misma, -Pizarnik de hecho diría que es la única realidad- no es un medio de nada, pero no por ello un fin en sí mismo ya que su fin o bien está en muchos lados (en sus incalculables resonancias), o bien es como un Ouroboro que se muerde la cola: un fin que nunca llega al final sino que sigue reinventándose, demorando su muerte; porque, además, no hay muerte en la poesía, esta el deseo de esa muerte, pero sin poder jamás alcanzarla.
Pero, ¿si la poesía está en todos lados y a la vez en ninguno como es posible que sea algo real?  Yo ajustaría un poco esa metafísica y diría que la poesía no es algo real, sino algo todavía no real. La poesía no podría nunca ser. Esta siempre siendo. No tiene conciencia de finitud porque los poetas son eternos soñadores. Pero aun así no necesita que nadie crea en ella: “cuando ya no haya poetas, seguirá habiendo poesía”. La poesía es el arte de decir lo que no es para que sea, pero no en la precaria forma de la imaginación, como algunos creen, sino en la irremediable potencia de no poder morir. Ahí radica su poder, en su propia inconsistencia         
Volvamos a los malentendidos. “me pregunto si la metafísica no será tan solo un asunto de hallarse uno indispuesto” y si, de la poesía podría decirse lo mismo, Pessoa, pero no es tan simple: no es solo un estar en contra del mundo o una consubstanciación tan profunda que nos  escupe para afuera., es no solo un estar indispuesto sino un estar dispuesto a desarrollar cierta Stimmung que consiste en como dice Heidegger dejar venir lo todavía no presente a la presencia, a usar la realidad como caldo de cultivo para los sueños, salir puros de ella, no camuflarse en su trajín, ser siempre un “arrojado fuera” del mundo (Ausgeworfener: Heidegger, otra vez).
La poesía después de todo es un sistema pero uno muy complejo, en aristas en constante multiplicación, no basta con estar triste o en “ceer encontrar la belleza en las cosas” eso no existe, eso es evangelismo, la belleza simplemente sucede, no está en las cosas. Tal como dice Caeiro: “el misterio oculto de las cosas es que no tienen ningún misterio oculto”.  La belleza es siempre una abstracción, una mirada. Que se ha buscado desde siempre, en la antigüedad como mimesis, en el renacimiento como mimesis idealizada, y lo que nos queda del posmodernismo es ese intento de  romper los canones de la belleza; aunque creo que negar la belleza es también una forma de buscarla. Yo creo que lo que no hay que perder de vista es esta pregunta: ¿no será quizás la belleza la excusa para hacer arte?. Y aquí entra en juego otro sentido de la palabra poesía, que creo yo es el más verdadero y fundamental: poiesis’ que significa ‘creación’, o ‘producción’, deriva etimológicamente del antiguo término griego ποιέω, que significa "crear". Esta palabra, la raíz de nuestra moderna "poesía", en un principio era un verbo, una acción que transforma y otorga continuidad al mundo. Ni producción técnica ni creación en sentido romántico, el trabajo poiético reconcilia al pensamiento con la materia y el tiempo, y a la persona con el mundo. De más esta decir acerca de esto que, “el arte es el hombre agregado a la naturaleza” 
 Platón define, en el Banquete, el término ‘poiesis’ como: “la causa que convierte cualquier cosa que consideremos de no-ser a ser”. Es una forma de sabiduría, y conocimiento, también una forma lúdica, algo alegre, que está vivo. La expresión no excluye el juego, puesto que el hombre que juega es ya un hombre que sabe.
Yo no se quien entendió que la poesía era esto: sentir que la naturaleza habla a través de uno. Como si estuviéramos inspirados todo el tiempo, como si cada metáfora fuera una revelación. Se trata simplemente de trabajo, de entrenar el ojo, sentir el cuerpo, y abrir el alma.
No, la poesía es hablar en vez de la naturaleza. ¿Cómo? Traduciéndola o buscando en ella lo que no es, lo que naufraga. Es más bien forjar una segunda naturaleza simbionte de la primera.
Episkepsis imaginativa de una palabra dada al infinito, al abismo que de a girones se va haciendo lenguaje. La que pasa la prueba no es la palabra, sino nosotros. De ver que gesto tiene lo que queremos decir, de traducir esa presencia que por un segundo nos habitó.
Lo que cuenta, lo que perdura, aquello que los poetas nombran, es rescatar imagénes del tiempo. Lo evidente, lo conocido ¿para que nos sirve a los poetas? Ya esta ahí, completo, infértil. Por eso: a no decir pavadas cuando estamos melancólicos (o simplemente tristes: la melancolía es un ejercicio y además deriva de una palabra y sentidos griegos muy bonitos, pero que no viene al caso de este texto- y por eso confundir el rosado de un atardecer con la piel de una mujer amada –y como somos unos loosers: perdida – sino no la extrañaríamos tanto-) y creernos por que desahogamos nuestra pena un rato: poetas.
También está esta idea de que para ser poetas hay que tomar una especie de actitud poética ante la vida: como si estuviéramos presos de un andar alucinatorio y patético que nos hace hacer metáforas de todo. O excesivamente susceptibles como par que un recuerdo nos sacuda en cada esquina y nos haga tatuar en sus paredes mensajes con sangre, ¡no! Basta de manchar a los poetas con esa histeria, con ese, mal entendido: romanticismo. Somos personas normales, que quizás no se conmueven con el exacto tono de un atardecer o con el sutil desnudamiento de una rosa pero que logran descubrir “instantes poeticos” dentro de lo real y también como construcción (o no: hay cosas que llegaron ahí sin saberse bien como) en lo imaginario, estos son: trampas, es como cuando nos damos cuenta de que un sueño es un sueño, las cosas empiezan a no encajar, a deseconrtarse. Son como un llamamiento a algo mas atrás – otan adelante que no lo vemos-de las cosas , ahí donde la realidad pestañea y nos dice: -hacé lo que vos quieras-.
Y sufrir, bueno, sufrimos como todos, de la única forma que se puede hacerlo: sufriendo. Y ¡sin hacer un poema de eso! Si un poema sale de ese estado, será siempre por otra cosa, nadie quiere reproducir su pena tal cual es porque lo que duele de la pena es justamente eso, que sea así, inmóvil, que no tenga solución. La poesía, en cambio, nos da la ilusión de la libertad de modificar su destino, de volverla otra cosa: quizá más feliz o incluso mucho más oscura de lo que era en realidad, cavando aun más profundo. Pero sea como sea es siempre una mentira, que da el consuelo de saber que no puede hacernos daño, que al menos, en ese recinto, es nuestra.
Sin embargo, a poesía es un sistema perverso: no se sabe como entrar ni como salir. Y si, a quien le seduce eso tiene algo de enfermo o son simplemente personas que nada los vence, que desconfían del misterio de la superficie de las cosas y buscan otro misterio: el misterio de si mismos. Los poetas parecieran ser personas que nunca se quedan sin palabras, quizá sea precisamente por eso que se dedican a la poesía, para que esta los haga fallar, caerse, despojarlos de su armadura de lenguaje y esperar a que su propia voz los haga callarse.