
Ahora creo ver la diferencia entre el delirio y la locura.
El delirio es esa sibilante casquivana junto a la cual despertamos una madrugada y no le decimos que se vaya.
La locura, es en cambio, aquella peligrosamente fiel amante que nos anuda la corbata, todos los días, tan fuertemente que olvidamos tenerla puesta.