miércoles, 21 de diciembre de 2011


Mi poema favorito publicado en una antología 








Muerte y No 


Yo no quiero hablar en pasado,
mirarme en tus ojos es saber que he muerto. 

Mirarme al espejo es morir otra vez,
pero de espanto. 

Como si la piel fuera un insulto y mi cuerpo… ¿qué identidad tiene?, 

Esta forma de ti que es tan siniestra,
esta ausencia que no se atreve a anunciarse, 
la canción en derredor de lo que calla.

Me sobrevuelo a cada rato,
para comprobar que ya no estás conmigo 
¿es que soy yo esa que yace ahi recortada, llena de alfileres olvidados? 

El viento enhebra mi cuerpo,
junto a otros los engarza en un collar animal. 

Febril ofrenda. 
Castigo. 

¿Como evitar que mi cabeza se caiga para algún costado en las auto-matrices? 


Si era tu hombro, 
su nido, 
si era mi nudo, 
tu llanto, 

¿y por que mis pies de repente son tan cóncavos? 
¿ y que es este tren de sombra que mastica mis pasos? 

Siento las voces como tambores, 
estertores de mi sed férrea, 
coagulando el silencio,
queriéndome selva. 

Pero la oscuridad es tan cotidiana que ya ni la recuerdo. 
Y la noche, ¿que más, que menos?. 

Si la resonancia de tus latidos es de un color tan prohibido que ya no he de retratarla. 

Que me despierte viva por haber encontrado tu olor en la impiadosa esquina de algún sueño, no trasluce acaso que estés esperándome. 

Estas perdido,
como una botella tosiendo en la alcantarilla.

Resorte caliente 
que se aprisiona en mi pecho 
para que nunca sea para siempre. 


El amor es así,
excepcional,
como la muerte.

1 comentario:

Camila,~ dijo...

disculpeme, señorita, pero su poema preferido ya estaba publicado en una antologia, si no me equivoco ¬¬