martes, 8 de marzo de 2011

 Saturno

Si tuviera que elegir algo por lo qué vivir creo que sería por las cosas que aún no existen.
De la posibilidad, de lo que busca ser, al menos, una metáfora.

Todo lo que no ha decidido ser (ahora) -y el "ahora" es en el único momento en que algo puede ser-:
los caminos que, por tomar otro, inmediatamente clausuramos,
las palabras para siempre muertas bajo la lengua,
el espejo que de haber sido roto a tiempo hubiera desfigurado no solo el rostro sino el destino,
en mí, cobran realidad.

¿Por qué? Porque soy poeta y la poesia es el arte de nombrar lo que no es,
para que sea;
pero no en la precaria forma de la imaginación
sino en la irremediable potencia de no poder morir.

Lo que no fue permanece vivo para siempre
y anda, entra las cosas despiertas, rejuveneciendo.

Yo sé que este beso acabará, y estará bien que así sea
pero no puedo saber que amor me habrá esperado eternamente en la esquina por la que no pase.
ni cual sido tu respuesta si mis palabras no huberian llegado tan tarde.
ni como sería mi mirada hoy, si no hubiera llorado tanto.
ni qué niños hubieran sonreído entre mis manos de haber querido ser maestra.


A lo que voy es que no hay libertad
y si la hay se trata de vivir perdiendo vidas
para no recuperarlas jamás

Cada paso lleva, en sí, inscripto el sello de su muerte - o del olvido que es la más triste de las muertes-
pero las huellas del que no fuimos caminarán junto a las nuestras toda la vida.

  • Yo sé que un día me la voy a encontrar:
    Pasará, efímera, por la misma calle que yo, sólo que volviendo y me dirá: -Adiós-
    yo, seguramente muy ocupada o distraída, ni siquiera voy a verla (sería igual a mi, solo que como en un sueño: sin un solo rasgo que yo pueda reconocer como auténtico) y seguiré caminando, con la inocencia de ignorar que era yo, y no ella, la que estaba partiendo.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Efímero,
como el polvillo que  queda en los dedos
cuando las mariposas parten.
Paráfrasis a Cortázar

Este cuerpo ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo
tus ojos
y el crepúsculo
tus manos
y el crepúsculo.

domingo, 16 de enero de 2011

Vómiton 

Escucho Lithium 
y pienso en todo lo que esos poetas rusos muertos me dijeron
y en las historias que los medicos se recordaban unos a otros hace un rato
y en Zulema que es tan linda a veces
pero no. es mentira, cuando suena Lithium no pensás en nada.

y en lo mucho que me cuesta escribir con lapicera
y en esta madrugada 
que solo tiene un perro
y es la fiesta mejor concurrida.

veo, de pronto, una camisa
que por su andar
sospeche de alguien joven
pero no. 
era un viejo
que pasó 
y espío mi bombacha rosa a través las rejas.
y el perro se fue con el
y quede aun mas sola antes

y ay! esas hojas puntiagudas
que mi vecino fotografió una vez
son tan lindas...

y esa ventana que se abrió en la casa de enfrente...
¿que significa?
no significa nada
no hay por qué hacer un poema de eso
-no hay por qué hacer poemas- de hecho

y pienso,
-cuidándome de no emitir ni un solo sonido -
en esto, 
mágico
que hace  
que quiera ser yo
para toda la vida.

domingo, 2 de enero de 2011

Están esos momentos, de oscuras ollas de brujas, de extática creación, de escarabajos salivando por la espalda y de cadencia rota estaqueandonos en medio de la oración.
Y después están los otros, los olvidables, migajas de un pan que estornudó y que a veces lo son todo.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Y leer, como si no pasara nada. Terminar un libro, hacer sonar las tapas encerrando el mundo afuera y empezar otro, como si no pasara nada. Como si esta devoción no fuese igual de triste que beber, fumar o ir al bingo. Cada tanto eso que pasa me interrumpe, entre una página y la otra, en la unión del encuadernado. Mientras decido qué hacer (si releer la pagina anterior porque ya me perdí, o seguir con la próxima aunque no entienda bien) observo la costura y nos imagino caminando por ese desierto de papel dividido. Vos de un lado, yo del otro. Irreconciliable distancia. Sabiendo que ése es nuestro lugar en el libro para que la historia tenga sentido.  
Este silencio no me gusta
Es como un pato, mirándome, bobo, en la orilla.
Es como un pozo
Una patada metafísica
Que hace que los pájaros tengan miedo de cantar
Que la copa de los árboles no se sacuda
Y que el caño de escape de las madrugadas no estornude más.

No, 
no quiero este silencio
de mudanza.

abrasivo
Conspirador
Dueño del circo que somos todos
Por seguir dando cuerda al reloj.

De calor solitario
De palabras vencidas
De insectos muertos bajo el colchón.

De besos de nadie


De desesperación

Es una hamaca abandonada por la tarde
Una carta vieja que recién ahora entendemos
Son todas esas cosas
De las que el tiempo nos separó
Y que ahora
oxidadas
Vuelven a dejarnos solos.



IDENTIDAD


Máscara de lágrimas,
pegajosa,
indispensable.


domingo, 5 de diciembre de 2010

JANE, BUKOWSKI

¿Quienes habran sido estas mujeres que vuelven locos a los escritores? Es algo que nunca dejará de intrigarme.


PARA JANE, CON TODO EL AMOR QUE LE TUVE, QUE NO FUE SUFICIENTE

Recojo la falda,
recojo el rosario negro que brilla,
 eso que una vez tocó su carne,
 y llamo mentiroso a Dios
y afirmo que algo que se moviera así o que supiera mi nombre
no podía morir nunca con esa certeza inamovible de la muerte.
Y recojo su precioso vestido,
 perdida toda su belleza,
 y les hablo a todos los dioses,
dioses judíos, dioses cristianos,
pedacitos de cosas brillantes,
ídolos, píldoras, pan,
 compresiones, riesgos,
renuncias conscientes,
ratas en la salsa de dos que se han vuelto casi locos,
 sin ninguna oportunidad,
conocimiento de colibrí, oportunidad de colibrí, me inclino sobre eso me apoyo en todo eso y lo sé: tengo un vestido en mi brazo pero nada me la devolverá.-






PARA JANE


Hace mucho que te quedaste sin sangre, sos leña seca en una cesta.
¿Es así como son las cosas?
En esta habitación las horas del amor aún hacen sombras.
Cuando te fuiste te llevaste casi todo.
Me arrodillo por las noches ante tigres que no me dejan tranquilo.
Lo que fuiste no se repetirá.
 Los tigres me han encontrado y no me importa.
225 días bajo la hierba y sabés más que yo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Borness

He aquí (creo) el primer poema de los poemas de la poesia que escribí en mi vida, cuando era insoportablemente niña, a eso de los 12. 
Lo encontré hoy adentro de un tocadiscos, mientras limpiaba la casa de mi abuela.
debo decir que es algo sumamente extraño no reconocerme en esas imagenes, en esa adjetivacion, en esa historia. creo que fue, puramente en la sensacion, casi tan hermético como leer fragmentos apócrifos de los  eleatas o de los estoicos. no se que querìa decir, realmente nunca se que quiero decir. 

La Verdad
El silencio recorre 
las rutas muertas del ayer
la brisa de lo efimero 
se posa en nuestros parpados,
congela los latidos de un reloj equivocado
y contempla, a través del cristal,
el paisaje en quietud. 

La soledad desahuciada 
se desangra por los senderos
de mi corazón inexperto,
busca una salida
en el árbol de penas 
y encuentra ahi, adormecida
la pasión que se oculta bajo el manto de la tristeza.
siente, toca, ve
el umbral de la realidad, 
atraviesa el portal de las dagas sedientas,
ilumina la Verdad 
y descubre un nuevo mundo,
el mundo real; 
tan real es que divaga por los suspiros de las almas blancas, por sus jadeos, sus gritos, sus miedos, 
cae en la cripta de animales sueltos y amor marchito
y besa con sus labios tersos
el último pétalo
de esta rosa tenue que bajo la sombra agoniza.
el milagro la embellece, su esplendor me incandila, pero en un descuido
la espina precoz que crece en el tallo de la confianza
se despierta para cobrar venganza y 
envenena la ingenuidad que en el regazo de mi inocencia duerme.