sábado, 7 de febrero de 2009

Ecos

No pretendo serte un eco. Interminable, hostil, absorbentemente obscuro. Quiero si retornar. Roerte la espina dorsal desde una esquina incógnita y que nunca descubras realmente de donde he salido. Pues mi amor no deja huellas, ni estrafalarias cicatrices. Mi amor es una sombra marcada a fuego. Camaleónica sombra que se arrastra y menea por tu cuello. Junto a otras se retuerce esculpiendo tu figura hasta juntos sucumbir en un quebranto circense. Sonámbulo es el deseo que no devora.

domingo, 1 de febrero de 2009

Intitulable...muy led zeppelin no?

tiza pastel Alas fragmentadas yacen a la entrada del templo.
Como si fuera pecado entrar con sueños en las burbujas carnívoras,tan solo con el inocente próposito de rescatar las estrellas que hemos extraviado en el desvío

sábado, 17 de enero de 2009

EROPATIA

¿Y si el tiempo se redujera a besos, a parpadeos, a gotas de vida? El mundo seguiría siendo una gran crisálida y el hombre su cautiva mariposa. Pero por fin lograríamos volvernos eternamente efímeros. Sin necesidad de brújulas exhaustas o de esa cronometrada naturaleza que tan dueños nos hace sentir. Yo solo quiero una ciudad de espectros que jueguen a estar vivos. Vos y yo hablaríamos por medio de burbujas, guiándonos solamente por el color que van tomando mis uñas escamosas a medida que se funden en tu piel acuarelable. Súbitamente, amanezco. Parece que el sol no ha decidido si salir por el este o por el oeste esta mañana, porque en mis pupilas reflejo dos soles rojos aproximándose con hipnótica redención. No temo. Me divierto tocando el piano con tus costillas parlantes y luego me lavo los dientes con una clave de sol un poco oxidada. Vuelvo a nuestro cuarto, escuchando un agónico crujido de pétalos bajo mis pies, en la cerradura hay una rosa, la giro suavemente hasta que las espinas hacen su magia abriendo la puerta. Asustada descubro que ya no estás. ¿Es que has sido solo un sueño? ¿Y que más hubiese querido que fueras?

martes, 6 de enero de 2009

Derrame

Y tocaba el piano con las manos ensangrentadas. Frenético, muriendo en el éxtasis de cada gota carmesí que brotaba de sus dedos. Y la sangre efímera se coagulaba en las teclas más lejanas. Sigilosa alquimia ¿no? Sustituían cierta pertenencia al sonido que ya no es más. Silencio entumecido. Y en el vientre del piano ante el más sublime amoricidio…despierta. Esas falanges de marfil impregnadas de su sangre voraz… Oh! Parecían expectorar gritos imposibles de dibujar ¡Caléndula, luciérnaga, crisálida, clavícula! Las palabras eran como uñas sonoras, nueces del Diablo, susurros de un final siempre incongruente.

viernes, 2 de enero de 2009

Eres mi infinita Redención

¿Y si nos decapitan la ironía?
¿Quedaremos así, suspensos, tendidos de dos comas, huérfanos de brújulas y de imperios?
Así, solos, con las últimas cuerdas al aire y 5 pestañas griegas (2 tuyas, 3 mías) flotando vagabundas en la miel atardecida de un vaso de run a medio olvidar, careado de espinas y de naipes, en fin, náufrago.
Como esta noche que aun no nos trasvasa.
¿Y qué será de todo eso si por primera vez nos corona una luna sin barrotes?
¿Qué forma tendrá todo eso que ahora es sombra?
¿No moriré de vértigo al desplegarse frente a mí los precipicios que tu piel esconde?
Mi último acorde desafino hasta los ecos del infinito y por fin la guillotina del delirio nos decapito la ironía, nos desplumo una a una las pestañas e hizo de nuestros signos de pregunta un penitente crucifijo.Solo así, solos, ausentes de nosotros mismos, entendimos que este es el destino de las almas burbujeantes: abandonar la crisálida cautiva, volar rumbo al amor y tropezar súbitamente con el chueco que dejó el mundo.

jueves, 1 de enero de 2009

Alas para armar

Espontaneo...recien rescatado de mi mar de tinta. "Vosotros miráis hacia arriba cuando deseáis elevación. Yo miro hacia abajo por estoy elevado” ( Así habló Zaratustra, Friedrich Nietzsche) Alas para armar
Mirad al caminante prófugo y sombrío danzar por las cornisas que lo acechan La caída existe sólo si el siente vértigo Mas el esconde precipicios en cada una de sus indelebles cicatrices y se embriaga con las bocanadas de vida. ¿Cómo ha de temerle entonces a las rocas que se desmigajan con el viento? ¿Por qué temerle a la caída? ¿No es acaso un vuelo más? No puede temer a menos que este arrepentido y no es la duda algo que haya que remediar sino el miedo que traiciona su deseo voraz de seguir subiendo. No se le teme a la caída sino al dolor de haber trepado en vano. Significaría una burla a nuestra estrella elegida, que aun no se ha dado por aludida de nuestra redención, no podemos poseer los sueños, nosotros les pertenecemos al buscarlos. Y así debe ser, la entrega es sublime y vertiginosa. Y no es necesario separar las aguas. Tan solo basta con destronar nuestras venas y quebrarnos ante el abismo, conservando si algo de pudor. Sonrojarse ante el infinito y provocarle ternura. Esa es la llave para el invisible cerrojo del edén.
Le Breton, David, Antropología del cuerpo y modernidad, Ed. Nueva Visión, Bs.As., 1995. (Adaptación)
Vivir consiste en reducir continuamente el mundo al cuerpo, a través de lo simbólico que éste encarna. La existencia del hombre es corporal. Y el análisis social y cultural del que es objeto, las imágenes que hablan sobre su espesor oculto, los valores que lo distinguen, nos hablan también de la persona y de las variaciones que su definición y sus modos de existencia tienen, en diferentes estructuras sociales. Cada sociedad esboza, en el interior de su visión del mundo, un saber singular sobre el cuerpo: sus constituyentes, sus usos, sus correspondencias, etc. Las concepciones del cuerpo son tributarias de las concepciones de persona. Así, muchas sociedades no distinguen entre el hombre y el cuerpo como lo hace el modo dualista al que está tan acostumbrada la sociedad occidental. Nuestras actuales concepciones del cuerpo están vinculadas con el ascenso del individualismo como estructura social, con la emergencia de un pensamiento racional positivo y laico sobre la naturaleza, con la regresión de las tradiciones populares locales y, también, con la historia de la medicina que representa, en nuestras sociedades, un saber en alguna medida oficial sobre el cuerpo. La preocupación moderna por el cuerpo en nuestra “humanidad sentada”, es un inductor incansable de imaginario y de prácticas; dado que el cuerpo duplica los signos de la distinción, es un valor. En nuestras sociedades occidentales, entonces, el cuerpo es el signo del individuo, el lugar de su diferencia, de su distinción. Esto se ve en la condición de los minusválidos físicos en nuestra sociedad, la angustia difusa que provocan, la situación marginal del “loco” o de los ancianos. En cambio, si existe un “cuerpo liberado”, es el cuerpo joven, hermoso, sin ningún problema físico. En este sentido, sólo habrá “liberación del cuerpo” cuando haya desaparecido la preocupación por el cuerpo. La medicina clásica también hace del cuerpo un “otro yo” del hombre. Cuando cura al hombre enfermo no tiene en cuenta su historia personal, su relación con el inconsciente y sólo considera los procesos orgánicos. La medicina sigue siendo fiel a la herencia de Vesalio, se interesa por el cuerpo, por la enfermedad y no por el enfermo. Esta es la fuente de muchos debates éticos contemporáneos vinculados con la importancia de la medicina en el campo social y con la particularidad de su concepción del hombre. La medicina está basada en una antropología residual, apostó al cuerpo pensando que era posible curar la enfermedad (percibida como extraña) y no al enfermo como tal. Dado que la medicina apostó al cuerpo, que se separa del hombre para curarlo, es decir, dado que cura menos un enfermo que una enfermedad, se enfrenta hoy, a través de los debates públicos que provoca, a un retorno de lo reprimido: el hombre (eutanasia, acompañamiento de los enfermos y de los moribundos, pacientes en estado vegetativo crónico durante meses o años, pacientes mantenidos vivos por medio de aparatos con los que no se sabe qué hacer, terapias que a veces mutilan, etc.). Muchas cuestiones éticas de nuestro tiempo, entre las más cruciales, están relacionadas con el estatuto que se le otorga al cuerpo en la definición social de la persona: procreación asistida, explosión de la paternidad, ablación y trasplante de órganos, manipulación genética, adelanto en las técnicas de reanimación y de los aparatos de asistencia, prótesis, etc. Así, podemos apreciar cómo la medicina es la medicina del cuerpo, no la del hombre, como, por ejemplo, en las tradiciones orientales. Recordemos esta frase de Marguerite Yourcenar en Opus nigrum, cuando Zenón, médico que seguía a Vesalio, se inclina junto a su compañero, también médico, sobre el cadáver del hijo de éste: “En la habitación impregnada de vinagre en la que disecábamos a ese muerto que ya no era el hijo ni el amigo, sino sólo un hermoso ejemplar de la máquina humana…” Frase programática: la medicina se ocupa de la “máquina humana”, es decir, del cuerpo, y no del hijo ni del amigo, es decir del hombre en su singularidad. El hombre anatomizado Como indicio fundamental del cambio de mentalidad que le da autonomía al individuo y proyecta una luz particular sobre el cuerpo humano es la constitución del saber anatómico en la Italia del Quatrocento, en las Universidades de Padua, Venecia y especialmente, Florencia, que marca una importante mutación antropológica. A partir de las primeras disecciones oficiales de comienzos del siglo XV, y luego, con la trivialización de la práctica en los siglos XVI y XVII europeos, se produce uno de los momentos claves del individualismo occidental. Antes el cuerpo no era la singularización del sujeto al que le prestaba un rostro. Durante toda la Edad Media se prohíben las disecciones, se las considera incluso impensables. La incisión del utensilio en el cuerpo consistiría en una violación del ser humano, fruto de la creación divina. También significaría atentar contra la piel y la carne del mundo. En el universo de los valores medievales y renacentistas, el hombre se une al universo, condensa el cosmos. Con los anatomistas, y especialmente a partir de De corporis humani fabrica (1543) de Vesalio, nace una diferenciación implícita dentro del saber occidental entre el hombre y su cuerpo. Allí se encuentra el origen del dualismo contemporáneo que comprende, también de manera implícita, al cuerpo aisladamente, en una especie de indiferencia respecto del hombre al que le presta el rostro. El cuerpo se asocia al poseer y no al ser. Así, las primeras observaciones de Vesalio sobre la anatomía humana se originan en esa mirada alejada que olvida, metodológicamente, al hombre, para considerar tan sólo su cuerpo. El cuerpo como resto En los siglos XVI y XVII, especialmente a partir del emprendimiento de los anatomistas, se abrió el camino que desdeña los saberes populares y que, por lo tanto, reivindica el saber biomédico naciente. El saber del cuerpo se convierte en el patrimonio más o menos oficial de un grupo de especialistas protegido por las condiciones de racionalidad de su discurso. Esto se manifiesta en el siglo XVII, con el advenimiento de la filosofía mecanicista, Europa occidental pierde su fundamento religioso. La reflexión sobre la naturaleza que realizan los filósofos o los sabios se libera de la autoridad de la Iglesia y de las causas trascendentes para situarse en otro nivel: a la altura del hombre. Carente de sus misterios, la naturaleza se convierte en un “juguete mecánico”. Y lo importante ahora es convertirse en “dueños y poseedores de la naturaleza”. Así, el conocimiento debe ser útil, racional, desprovisto de sentimiento y tiene que producir eficacia social. La máquina proporciona la fórmula de este nuevo sistema del mundo: el universo es una máquina en el que no hay otra cosa para considerar que la figuras y movimientos de sus partes. El cuerpo en la filosofía cartesiana La filosofía cartesiana revela la sensibilidad de una época no la inaugura. Fruto de una partición social, el individuo se encuentra dividido en dos partes heterogéneas: el cuerpo y el alma. La dimensión corporal de la persona recoge toda la carga de decepción y desvalorización; por el contrario el alma permanece bajo la tutela de Dios. El cuerpo molesta al hombre; ese cuerpo tiene una desventaja, aun cuando sea considerado como una máquina no es lo suficientemente confiable y riguroso en la percepción de los datos del entorno. El divorcio también se plantea respecto de la imaginación considerada como poder de ilusión, fuente de constantes errores. Acceder a la verdad consiste en despojar a las significaciones de las marcas corporales o imaginativas. La filosofía mecanicista vuelve a construir el mundo a partir de la categoría de pensamiento, disocia el mundo habitado por el hombre, accesible al testimonio de los sentidos, del mundo real, accesible únicamente a la inteligencia. Este modelo supone, también, nuevas prácticas sociales que la burguesía, el capitalismo naciente y su sed de conquista, inauguran. Una voluntad de dominio del mundo que sólo puede ser pensada a condición de generalizar el modelo mecanicista. La anatomía política En los siglos XVII y XVIII las disciplinas se imponen como “fórmulas generales de dominación” que tendrán un próspero futuro. Descartes le proporciona garantía filosófica a la utilización instrumental del cuerpo en diversos sectores de la vida social. La metafísica que inicia con seriedad encuentra en el mundo industrial a su principal ejecutor: Taylor (y Ford), quien cumple de hecho el juicio pronunciado por Descartes. El símil de la máquina, es decir el cuerpo, se alinea con las otras máquinas de la producción. El cuerpo es “apéndice vivo de la máquina” con ese residuo necesario y molesto: el hombre al que encarna. Chaplin en Tiempos modernos hace una crítica admirable de esta industrialización del hombre.

lunes, 22 de diciembre de 2008

¿ Por qué "O" ?

Me encuentro en una situación un poco particular...estoy escribiendo cafe recien hecho de por medio...alucinandome con los primeros discursos de Zaratrusta...y luchando contra las cucarachas y arañas que han salido en su defensa... observe su asiduo recorrido durante un tiempo, incluso recorde algun que otro pensamiento de gregor samsa en su metamorfosis...pero ese milenario animal me transmitia tal nerviosismo que no aguante mas tal derrame de energía de la cual yo carezco y sin más la barrí, como se barre una pelusa o un papel...pero no desistió y siguio perseverando en su lucha contra mi, y descubri q la permutable era yo pues la lucha de esa cucaracha era vivir no vencerme a mi y yo encambio buscaba luchar contra ella para hacer aún mas comodo mi vivir...cosas de las 3 de la mañana...y zaratustra en mano...este libro es maravilloso...acepto de las numerosas criticas q se le ha echo por supuestamente alentar al pensamiento nazi e inspirar a Hitler en sein Kampf...que si,, a una persona con muchisimos complejos de inferioridad y la mente bastante trastocada...puede inspirarle tales sentimientos los discursos de zaratrusta y la filosofía de nietzsche en general.... Pero para mi Nietzsche celebra un canto a la vida cada vez que me embebo de esa tinta tan particular...mi mama dice que le perturba...que le puedo decir? para mi el caos es inspirador...y quizas muchos jovenes aturdidos por los medios de distorsion aprendan con Nietzsche que la verdad es hija del poder...un poder que no podemos controlar, pero que si podemos dejar de alimentar...Aprendan también quiza que no es necesario vivir bajo una cruz, un ideal, un estereotipo o una bandera que los amamante de por vida, que es nuestra naturaleza creadora la que jamás morira si se la mantiene viva... aqui..un cadaver exquisito sobre una hermosa foto de mi amiga Sabrina Orli...

¿Por qué “O”? ¿llueve porque Te amo Ó te amo porque Llueve? ¿El Hombre hace al mundo Ó está constituido por el Mundo? No es casual que la letra O tenga forma de ojo, esa boca libre que alimenta la mente, o de Sol, el fuego más amado y la Luna, el fiel de la balanza de las mareas y la sombras, o de óvulo, el fortuito cascarón del brote- Hombre; ¿Pero no son O también los anillos, frívolos grilletes de la insignificancia; las burbujas, suicidas sueños del tiempo y los relojes, tatuajes de engranaje? Nuestra O puede girar entorno a Dios o al Hombre, amor y dolor están engarzados por la misma letra pero… ¿Por qué arder en preguntas si es nuestro propio Fuego el cencerro de esa Duda? ¿Por qué intentar enhebrar esa “O” imposible si jamás nos atreveríamos a tejer nuevos mundos con nuestro frágil hilo humano? Solo podemos difuminar la silueta de ese intrépido círculo en un retráctil cierre hacia el infinito, un cierre de fatídicos dientes que podamos abrir y cerrar a nuestro antojo, según la marea del Miedo. Porque la “O” es un túnel hacia la nada, con burbujas en vez de peldaños y pestañas que nos remontan hacia esa muerte sin pórtico que es la certeza. - Llueve porque me amas - respondió su voz de sombra. Ya no se si el Amor pueda hacer que llueva o si el hombre no es más que una burbuja que rueda por las pestañas del tiempo. Si somos algo, todo o nada ¿qué importa? Es la Duda la que nos vuelve sangre, pétalo o centella y esa misma fuerza infinitamente mía, la que hará que te ame más allá de cualquier muerte.

QUE ES ESTO? no lo se... pero asi salio..vómito literario nº 1:

Clavó sus uñas en la ribera del río y olvidó todo aquello que le supiera a destino. No le tomó mucho tiempo vaciar sus bolsillos. Enlazó su encendedor con un manojo de flores recién robadas y lo arrojó, sin más, a la alcantarilla, levantando un poco las cejas con falso desprecio. ¿Y si preguntan por mi?¿Quién va a preguntar? Si sólo saben responder. No hacen más que recordar y repetir lo ya deglutido. Muy bien, me he librado de mis recuerdos. Son abono para otros dientes. Ahora sí, a empezar de nuevo.¿De nuevo? ¡No de nuevo no! Otra vez la Gran Recolección. ¿Qué tiene de nuevo? Ya ni siquiera es búsqueda, este vivir recordando se ha tornado insoportable, es una penitente recolección de parpadeos muertos. ¿Y todo por una fútil resurrección? Oh pero que sucia prolongación! No veo en ello la menor ambición. Asi que basta! Basta de juntar yuyo podrido. -Pero si no está podrido todavía- -¿Y? Lo mismo es yuyo y lo mismo crece. Es como la gente. Viven porque todavía no están muertos. Ni que anduviéramos de prestado por el mundo! Nos podrían venir a cobrar el alquiler y pagaríamos con gusto. A-gra-de-ci-dos, siempre hay que agradecer sin importar a quién, es el hecho de agradecer porque no tenemos nada a cambio que entregar. Y asi andamos, sembrando y recogiendo, siempre en ese orden, para coleccionar después y volver a plantar lo mismo que recogimos. Hasta olvidarnos de que era. Eso hacemos gastamos los frutos hasta destruir su esencia para que todo nos parezca relativamente similar y por ende, más accesible. -¿Querés fertilizante?- -Ah! ¿Encima me tomas el pelo? No, gracias. Ya te dije que con mi abono estoy hecho. Hacete un licuado mejor, es mas divertido. Pero sacale las semillas, no vaya a ser cosa que quedes embarazada.- - Y a vos que te molesta? No tendrías porque hacerte cargo si no sos el padre.- -Ja, por supuesto que yo no. Pero ya vas a ver el juicio por alimentos que le hacemos a ese plátano pervertido.-